jueves, 11 de marzo de 2010

Último

La palabra "última(o)" suele ser tan dramática. Como el último adiós, la última caricia, la última vez que me corro dentro de ti, el último beso (fatídico; aquel que te brindará tu muerte anhelada), la última cerveza antes de ser "engranjado", el último día en el trabajo, la última vez que te vi, el último gallo. Todas con una carga emocional excesiva. Toda emoción, por irrelevante que sea, tiene un peso específico trascendental en las personas. Algunos, incluso dirían, pecan de ridículos (¿pero quiénes pecan de ridículos, las personas o las emociones que generan las personas?).

Olvide que iba a platicarte. Sólo recuerdo que era alguna explicación referente a la sensación de tocarte. No sólo a ti. Tocar la piel, el contacto piel con piel es una sensación maravillosa, pero he olvidado que es eso, tanto que olvidé que escribir.

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