domingo, 25 de julio de 2010

Enterrador

Desde el 22 de septiembre del año pasado no tenía ese sentimiento de soledad tan hondo, tan profundo que podrían sepultar a mi propio padre en ese agujero inmenso, tan hondo, tan profundo que podrían sepultar a todos mi viejos amigos* que he perdido por mi culpa, por tú culpa... porque está de moda culpar a los demás por la culpa de uno mismo. Somos tan desesperadamente inmaduros que queremos que los demás se enteren que soy un perdedor por culpa de alguien más, nunca de mi mismo.

El sentimiento de soledad está tan hondo, tan profundo... que me ha tragado a mi mismo, me ha devorado como alguna vez intenté devorarte pero mi canibalismo no me dio más que para lamerte y para lamer a todas esas que he lamido pensando que son tú y no he estado tan equivocado, todos tienen tu cara y tus ojos y tus manos y tus pies y todos, absolutamente todos, me escupen a la cara y me dicen: estás solo.

El sentimiento de soledad está tan hondo, tan profundo... que mis amistades han perdido el interés por mi, sólo quedan unos cuantos, dos que tres pérfidos que saben que pueden sacar provecho de la situación, provecho de esa amistad leal que nunca ha fallado más que a los que le han fallado. Provecho de un amor insuperable e incorrompible, provecho, tanto como el que yo he sacado de ellos mismos. Un estira y afloja lleno de amor. Una masturbación entera y eterna, llena de placer, gozo eufórico, risas, piel de gallina que jamás se correrá, porque cuando me corra, me habré devorado a mi mismo y lo que comenzó como un hoyo, lleno de soledad o una soledad, tan inmensa como un hoyo, desaparecerá. Nunca fui precoz, ni en el sexo, en el alcohol, ni en las conversaciones... mucho menos en las amistades.

El sentimiento de soledad está tan hondo, tan profundo... porque nunca aprendí a fumar y a mis 69 años sigo siendo un viejo sin estilo, porque el estilo es para aquellos que fuman por las calles de Milano, gabardinas amplias, sombreros míticos y miradas escondidas detrás de gafas oscuras y ojeras imponentes. Yo no pertenezco a tu equipo, lleno de estilo y seducción, yo soy más de los que miran la vida pasar, molestos consigo mismos y molestos con el mundo entero... ¿porque si estoy molesto conmigo mismo, cómo demonios voy a estar bien con los demás...?

El sentimiento de soledad está tan hondo, tan profundo... que sonrío todo el tiempo, esa sonrisa miedosa que me ha caracterizado por aparecer cada que la cago (aunque la cago todo el tiempo, tampoco sonrío todo el tiempo). Te culpo a tí y a tí por este último error. Nunca habría errado, pero quería sentirme el payaso, el amable, el seguro y el que sabe comportarse de una u otra manera. Me odio ahora por eso y poco a poco me perderé de los demás, nunca de ti, y veré si existe un progreso en todo este pretencioso auto martirio. Los elementales* perduraran porque son como la lluvia, te hacen sentir más miserable, te hacen sentir más feliz, te hacen sentir cómodo, te llevan al camino indicado... hacen que el sentimiento de soledad cuando está tan hondo, tan profundo... que podría ser el enterrador de mi padre dentro de mi mismo... parezca que es más hondo y más profundo pero cuando estás dentro de él a punto de ser devorado por tu propia soledad, tan honda y tan profunda, prendan una vela o una lampara o enciendan el interruptor que está debajo de tu lámpara favorita (la misma que tardé semanas en instalar) y al hacerse la luz, en ese hoyo tan hondo y tan profundo y tan oscuro, exista una televisión, un reproductor de dvd y una cama, todo lo justo para sentarte a mirar la película de tu existencia al lado de quien siempre debes de estar, porque ellos... tan pérfidos y tan solos y tan profundos, siempre quieren estar a tu lado para que ese sentimiento de soledad, tan hondo y tan profundo, sea el lugar más placido de todos, sin importar que mi propio padre haya sido sepultado conmigo.

*Los viejos amigos fueron alguna ocasión una suerte de elementales pero dejaron de serlo por un extraño suceso en el transcurso de nuestras vidas...

1 comentario:

  1. Se me hace que eso de los amigos es de familia, yo no puedo tener amigos por muuuuchooooo tiempo :(
    Y al principio sí sentía feo pero ya después me da flojera intentar algo, qué triste.

    Eres muy genial, Rudy... pero me canso de decírtelo! Jaja :)

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