martes, 5 de octubre de 2010

Me bañé con agua fria, mis pies estaban en el azulejo más sucio jamás antes visto y me peiné con el reflejo de los hielos derritiéndose de la última salvaje y atroz borrachera.

Fue tan bello, como estar en casa... de vuelta en casa.

2 comentarios:

  1. Yo siempre termino viviendo sola en depas que parecen de viejita. De ahí que el macramé, los muebles setenteros y los tapetes con patrones sean algo así como mi vergonzosa patria espiritual.

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  2. Volviste y con blog nuevo...
    Esos departamentos me dejan nostálgico, es como vivir en los zapatos de alguien más, alguien que no conociste o alguien que quiza fue el arrendador antes de ser amargado y exagerado.

    Estás desde ya en mis enlaces, para no olvidar visitarte. Ahora ya no puedo decirte polaca, ¿ahora cómo te digo?

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