lunes, 29 de noviembre de 2010

Route 66

Tengo muchas ideas en la cabeza. Leí que es más fácil hablar sobre nuestras tristes existencias que reseñar algo que nos haya provocado algún desazón o un ligero cosquilleo en la boca del estómago. Pero como es que puedo reseñar algo que no he sentido desde nunca. Es como tratar de describir el fin del mundo sin haber estado ahí y sin siquiera imaginártelo.

Tal vez sabrías decir bien que es lo que me pasa, pero te veo cada año bisiesto y éste, creo que no lo es.

Estoy saturado, como un barril lleno de agua y alguien está metiendo la mano y me estoy desbordando por todos lados. Mi madera se está hinchando porque no estoy debidamente lubricado y acondicionado para soportar tanta agua, tanto pensamiento que se convierte en un líquido espeso y fosforescente que no me permite dormir, que lastima mis ojos y que únicamente cuando tu los tapas me permite un poco descansar.

Creo que nada está sucediendo realmente y sólo necesito descansar.

2 comentarios:

  1. Me encantó, a pesar de que la comparación con el barril no me parce tan bien lograda. Todo lo demás quedó excelente, por toda esa confusión que transmite y con la que no es difícil identificarse.

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  2. Si, después de volverlo a leer me pareció realmente malo. En el momento recordé que cuando estaba rechoncho y pequeñín me decían en casa que parecía barrilito sin fondo.

    ¿Te indentificas con la confusión, anónimo? Pinchis tiempos posmodernos. Saludos.

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