sábado, 18 de diciembre de 2010

Luto

La fiesta no estuvo tan buena, acabé desveladísimo por miedo a que me pintaras así que preferí aguantar hasta que te quedaras dormida.

Al otro día salí temprano, la cruda por cigarro y desvelo ni con el baño de agua fría se me quitó. No se que chingados tenía yo que hacer ahí a esa hora, pero de esos chingados es que la vida gira, en sentido contrario pero gira.

Cuando subí las escaleras del metro Sán Lázaro fue por el lado equivocado y me tocó la salida de todas las señoritas a las siete con treinta de la mañana. Fui embriagado de múltiples perfumes y de escencias variadas, todas recién salidas de la ducha. Mi sonrisa fue notoria pero cuando pasaste junto a mi ni me volteaste a ver. Desde que me negaste tus ojos verdes deberías de ver como me azota la soledad. Siempre desconfiaste de mi sin saber que yo, religiosamente, te amé en secreto todas las noches, todos los días, las 24 horas del mismo, sin descanso. Mi altar en tributo a ti sigue dentro de mi, nunca lo voy a quitar aunque nunca termines de comprenderme.

Creo que nunca te diste cuenta que tenías un admirador dentro de mi. Creo que aún no te das cuenta que tienes un admirador en mi.

No sabías que tengo insomnio y me cuesta mucho trabajo dormir. Por eso mañana voy a tirar la cama, tu la llenabas toda y el hueco que has dejado ni con las cuarentas almohadas que pongo tras mi espalda se comparan con tus brazos al rededor mio. Estoy perdiendo peso y mis ojeras son prominentes. Sobre todo mientras sigas pensando que soy un ordinario, que va por ahí conservando amistades y sembrando la semilla en donde puede.

Desde que te fuiste me comencé a vestir de negro y nunca me dejaré de vestir así hasta que vuelvas.

2 comentarios:

  1. Obviamente está escrito para ti... Qué no escribo para ti.

    Y si, es por tu culpa que no puedo dormir. Sólo duermo bien en el sillón ¿y sabes por qué? porque ni enojados me mandabas a dormir al sillón.

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  2. Oye, qué bonito quedó esto. Me dará menos pena ahora verte dormir en el sofá y no volveré a insistirte que te muevas.

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