lunes, 28 de febrero de 2011

Conversando sobre inversiones vía sms.

E: Bajé la madrola de Eno de 77 millions paintings y apliqué el ordenador y la salida hdmi al led de 52"
R: Woa... condenadote.
E: Mejor aún: #fingerednecesario... jajajaja
R: Uff! La cachondería sucia de Lydia Lunch en HD. Te envidio... CERDO! jajaja

jueves, 24 de febrero de 2011

El insomnio es el nuevo negro (parte 2)

Duermo en el sillón porque no puedo dormir, si... tienes razón. Pero también lo hago porque no pertenezco en ningún momento a este lugar, no soy de aqui ni soy de allá dice la puta canción esa. Pero sabes, el más grande motivo por lo que lo hago es porque me deprimía verte ahí, el malquerido, abandonado y sólo. Nunca te quedo hacerte el martir. Cuando menos cuando desaparezca como Richey ya no tendré que verte haciendo aspavientos, ignorando y durmiendo en donde no perteneces, en donde no pertenezco.

Si estoy aqui es porque me lo merezco. Tampoco hagas corajes por mi culpa. Aunque te agradezco un poco que los hagas.

miércoles, 23 de febrero de 2011

La apatía es el nuevo negro.

No me interesa nada y tampoco estoy interesado en que me interese algo. No me interesa lo que a los demás y tampoco me interesan los demás. No me interesa tampoco en lo que tú quieres que me interese y mucho menos tú. Sólo me interesa algo pero es tan negro, tan obscuro... que me da pena mencionármelo.

lunes, 14 de febrero de 2011

Tractat sobre como ser un buen mediocre

O mi incapacidad para tratar con chicas guapas.

En reiteradas ocasiones me han dicho que le cago a la gente por arrogante, por escuchar música rara, por sentirme intelectual (de cuarta o quinta, obviamente), por ver "movies" de arte y por intentar leer miles de libros. Lo que no saben es que ocupo todo eso como especie de escudo para no revelar ante mis enemigos, que son muchos, lo débil e inseguro que soy. Soy una masa amorfa de inseguridades y mala estima.

En medio de alguna de las disertaciones que llevaba a cabo frente a mis peores rivales para que, o se burlaran más de mi o se quejaran más de mi, llegaron un par de jovencitas que a leguas se les notaba (gracias a su movimiento frontal de caderas) el gusto hacia mi persona. Toda esta palabrería inútil que escupia, y de la cual ya no me acuerdo, les atrajo y sus miradas me atrajeron a mi. Me sentí como cuando tienes frente a ti tu primer revista porno y comienza a brotar debajo de los pantalones una reciente primer erección juvenil y repentinamente algún familiar, usualmente la madre, entra intempestivamente y te topa con una playboy signore impresa en 1986 con los mejores culos ochenteros de la historia. Tu la escondes, al igual que tu bragueta y urgas rápidamente entre tú mochila para ver que puedes encontrar para disfrazar la emoción mientras tu madre/padre insiste en humillarte como ellos fueron humillados anteriormente.

Fueron las que menos atención ponían aunque más fijamente me miraban, no sabía que hacer y desviaba mi mirada cuando tenía que pasar por sus ojos. Cuando veía a la primera, a la que llamaremos G. mi mirada se desviaba hacia sus piernas, torneadas y quemadas y la otra, que llamaremos A. la desviaba hacia su escote, que brotaba como agua de manantial en medio de la ciudad desierta. Me apuré en mi discurso para poder irme rápido a masturbarme al baño. Para mi mala fortuna se quedaron hasta el final. Repetí fácilmente en tres ocasiones lo mismo, tartamudee, me sudaron las manos y sentí un ligero brincar de mi ojo derecho.

Cuando todos se fueron y ellas dos se quedaron cada paso que dieron hacia mi era como un latido desbordante de mi corazón. Se acercaron, estrecharon sus manos con las mías, la más audaz, G, me jaló para besar mi mejilla. Ya solas conmigo se presentaron y me dijeron: no te acuerdas de nosotras, íbamos con tu hermana en secundaria, como puede ser posible. Se fueron como llegaron, alegres, brincando; irradiando esa luz juvenil que nunca tuve y que nunca tendré. Para variar, volví a caer en el incendiario mortal de mi imaginación. Ya que se fueron, pude ir a masturbarme libremente al baño.

Mis detractores me odiaron más porque también pensaron que la carne joven se habían fijado en el bife viejo. Pensé decirles que había acordado una cita en algún hotel con ambas, pero eso habría sido demasiado.

jueves, 10 de febrero de 2011

Rompecráneos.

Hay ocasiones en que me dan ganas de mandar a chingar a su madre a todos. Pero la prudencia, esa arma de doble filo, siempre hace acto de presencia en los momentos más inadecuados.

Hoy por la mañana me dije a mi mismo: no más hacerle pito a los automovilistas... pero ya tenía el retrovisor roto, una llanta ponchada y un par de moretones en la cara... eso si, mi papá me enseñó a respetar las placas michoacanas, chihuahenses, neo leoneses y tamaulipecas. Me dijo que las guerrerenses son pura llamarada de petate, si hubiera sido una de las antes mencionadas habría aparecido en La Prensa y no con gafas obscuras en la chamba.

También pensé que me voy a abstener de tirar monedas de 10 centavos o 20 (según sea el caso) a los microbuseros asquerosos que se paren en segunda fila. Hacer una hora y media de mi casa al trabajo por la mañana no justifica mis actitudes iracundas e irracionales. Ayer salí a las cinco menos quince de la mañana e hice el mismo trayecto en 20 minutos (aproveche el tiempo extra en la oficina mirando porno antes de que llegara el de sistemas). La vida se divide en dos: intentar madrear al mundo entero o pararme muy temprano, dormir mal, no poder hacer ejercicio y engordar y enflacar, engordar y enflacar a toda castaña. Total, lo único que puedo obtener son unas pocas estrías aqui y allá. Nada que buenos 120 pesos más cuarto no sepan apreciar y si le pongo ganas y labia, lamer.

sábado, 5 de febrero de 2011

Lo infra-ordinario

de Georges Perec

"Me parece que lo que más nos atrae siempre es el suceso, lo insólito, lo extraordinario: escrito a ocho columnas y con grandes titulares. Los trenes sólo comienzan a existir cuando se descarrilan, y entre más muertes haya más importantes se vuelven; los aviones sólo acceden a la existencia cuando son desviados; los automóviles tienen como único destino chocar con los árboles: cincuenta y dos fines de semana por año, cincuenta y dos reportajes; entre más muertos mejor para los noticieros, lo deseable es que las cifras no dejan de aumentar. Es necesario que detrás de los acontecimientos haya un escándalo, una fisura, un peligro, como si la vida sólo pudiera rebelarse a través de los espectacular, como si lo convincente, lo significativo, fuera siempre anormal: cataclismos naturales o revoluciones históricas, conflictos sociales o escándalos políticos..."

Mi vida está llena de sucesos insignificantes que le dan sentido a este lodazal; una miradilla, un mal paso, un respiro en un hombro inadecuado, un tobillo luxado, un saludo involuntario, un encuentro casual. Algunos creen que soy aburrido porque no accedo a los placeres de la vida. También me gusta la piel, el alcohol y la falta de conciencia. Pero sin duda, encuentro mayor placer en hechos casi invisibles, tanto que para algunos son inexistentes. Me divierto con tan poco pero a la vez soy exigente, pareciera contradictorio pero en el momento de la verdad las migajas no cuentan.

martes, 1 de febrero de 2011

Soy la promesa inconclusa del padre que nunca volvió. La promesa del éxito que nunca llegó, del viaje que nunca se realizó, de la mujer que dejaste cientos de veces plantada debajo del mismo reloj.

Soy el pie que te hace tropezar en clase y ser, nuevamente, la burla de todos los demás. Exitosos encorbatados y llenos de orgullo. Tú, desde que fuiste inscrito en esa institución, sabías lo que ibas a ser, que te hayas creído promesas inconclusas fue tu problema.