domingo, 1 de mayo de 2011

Observación...

Nunca había pisado el pasto descalzo. Me gusta pisar el pasto y sentir como me hundo en él. Esa ligera depresión que causa mi peso sobre la yerba es providencial.

Más de dos me voltearon a ver con miradas ajenas al instante, a la situación. En un momento dado dos personas más se descalzaron y comenzaron a correr por el prado. Detrás de mi una pareja que se masturbaba alegremente también lo hicieron, pero ellos se despojaron no sólo de sus calcetines, se arrancaron la ropa desesperadamente... como cuando estás ansioso por penetrar y ser penetrado y la ropa sólo sirve para estorbar. Delante mío unos viejos jugaban al fútbol y al ver como el ataque de ansiedad por el pasto y los pies descalzos se desbordaba, decidieron olvidar el balón y comenzar a desnudarse también. Comenzando por dejar al viento primeramente los pies, luego se despojaron de las camisetas y los calzoncillos. Era una danza frenética de pies descalzos, de pechos agitados y erecciones mayúsculas, gigantes. Pero no era por vernos desnudos los unos a los otros, no era por oler nuestros sudores llenos de sexo y deseo, era por la sensación del pasto debajo de nosotros, esa conexión de la tierra con nuestro cuerpo comenzó con nuestras plantas de los pies y brotó súbitamente en erecciones corporales.

I'm not sure what this could mean
I don't think you're what you seem


Mientras comenzábamos a tocarnos al tiempo que corríamos, algunos más osados comenzaban a sacar las lenguas y cada que chocaban era visible el intento de lamida que dejaban en la otra persona. Todo terminó cuando comenzó a llover, esa lluvia melancólica que nos llevó de la euforia y la excitación a la melancolía infinita. Tanta melancolía fue, que de correr, pasamos a juntarnos todos en un inmenso círculo que apenas daba cabida a todos los miles que estuvimos presente en ese maravillosa orgía. Todos nos tocamos, nos palpamos y nos soltamos a llorar, empapados, inundados de placer y gozo. Finalmente nos retiramos uno a uno, tristes como cuando no quieres que termine la noche, como cuando terminó la fiesta y todos, cansados, se dirigen a sus casas y nadie te mira con ganas de burlar el tiempo, la vida misma y hacer una extensión de esa felicidad, tal vez tan efímera, pero felicidad a fin de cuentas.


And it's what nobody knows
well every day my confusion grows

No hay comentarios:

Publicar un comentario