jueves, 30 de junio de 2011

No creo ser capaz de tener desórdenes alimenticios.

Estoy en uno de esos periodos de lucidez. Gracias al montón de pastillas que me he metido desde en la mañana para mantenerme despierto y una canción que me tiene como si trajera un pinche cuete entre las piernas.

Mi debilidad en este momento se centra en dos cosas: en tu boca y en el dolor. Traigo un chingo de dolencias en las que no me había fijado, me duele hasta la pinche sombra y el único alivio ha sido el verte. Aunque hay dolencias que sólo se han agravado por el descuido y la mala vida.

Mi pinche mala vida sólo se centra en un horario de 8 de la mañana a 7 de la noche con dos horas de comida. Oportunidad para dar de comer a las palomas del parque y mirar a los gays tomados del brazo. Me encantan los putos, la manera en como intentan coquetearnos a los que se supone que somos hetero pero recibimos sus coqueteos como halagos. Miran como si de verdad no quisieran estar mirando. Son como mujeres tímidas pero con un turgente paquete. Cruzan las piernas y los brazos justo como yo, pero con la diferencia de que yo lo hago porque no aguanto la comezón en la pinche ingle producto de la puta herpes que me dejó la hija de la chingada de recepción. Tuve que depilarme y untarme unas cremas que me dijeron que me untara en un foro acerca de sexualidad y enfermedades venereas. Eso me pasa por aceptar ir a las comidas de fin de año del trabajo. Pensar que todo comenzó porque va a las mismas clases de godinez quedados que no hemos terminado la universidad.

Eso es otra pinche dolencia. Cerrar los putos círculos que dejé abiertos por falta de güevos. Siempre me fue tan fácil dejar las cosas a medias y ahora, cuando debería de traer puestas tus pantimedias negras, tengo que estar soportando a un montón de zopilotes que lo único que quieren es meter su pinche miembro entre los culos de quienes se dejen. Incluyéndome. ¿Creen acaso que no me he dado cuenta como me ve el pendejo diseñador que quiere ser comunicólogo? Ya le dije que no necesita tener mucho talento, nada de teorías comunicativas, sólo tener una lengua larga larga y muchas ganas de pisotear a los demás, en eso consiste la carrera del comunicólogo. Lo que te digan los demás es pura habladuría.

Ya, se acabó la lucidez. Perdió efecto el café y las pastillas, me está dando sueño y la música paró. Necesito algo para aguantar hasta la noche...

2 comentarios:

  1. Un beso, eso es lo que usted necesita!!
    Pero no un beso cualquiera ... necesitas uno de esos que parecen durar una eternidad, un beso que le haga olvidarse de la mierda que lo lastima, un beso tan profundo que lo deje en blanco o negro si usted lo prefiere, de ese negro que se encuentra en las medias y pantimedias que tanto presume, un beso que no tenga lugar, tiempo ni prisa.

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  2. O de manera egoísta talvez ... ¿eso es lo que yo necesito?

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