viernes, 11 de noviembre de 2011

Who do you love...?

La última ocasión que escapé del internado fue para ir a buscarte. No estuviste, como siempre, e hice coraje y aspavientos. Trepé cuesta arriba la pared como araña vulgar y vil. Sortee los obstáculos para poder decender y con la ira y la respiración agitada rompi el vidrio de una de las ventanas para poder entrar a tu habitación. Ya dentro, la mano ensangrentada y la frente empapada de sudor, me despojé de la bata blanca y busqué entre tus ropas por algo que pudiera quedarme. Pantalones negros, camiseta sin estampados y algo que me identificara contigo: aretes. Comencé a buscar la documentación que habías alterado y puse todas las cosas de cabeza. Recordé los años en que así lo tenías porque querías, parecía que a diario yo entraba a hurtadillas a recorrer tu ropa interior y husmearla como husmean las ratas entre la basura.

Come on, take a little walk with me

Por error tropecé con tu cama, con tu olor, con tus sábanas: que bien hueles, me dije a mi mismo... todavía hueles un poco a mi. Y con la exitación de tu olor, del calor de las sábanas comencé a jalármela intempestivamente, con tal fuerza, con tal ira, que las astillas del vidrio que aún tenía enterradas en la mano comenzaron a clavarse con la fuerza de tus dientes. Sangré profusamente y manché tus sábanas. Me asustó un poco el rojo impregnado en la espesa blancura de ese lugar en el que más de una ocasión te vi dormir, te vi revolcarte conmigo, contigo misma. Escuché ruidos y pensé huir. Un golpe atestó la parte posterior de mi cabeza. Colapsé.

Just twenty two and I don't mind dying

Al despertar estaba atado, ensangrentado aún y medio desnudo. Mantenía puestos tus ajustados pantalones negros pero el torso lo tenía desnudo, la oscuridad no me permitía ver absolutamente nada. Recordé las veces que miraba por el quisio de la puerta husmeando tu olor, husmeando tus pasos. De pronto sentí algo que presionaba el colchón justo en medio de mis rodillas, después un tacón se apoyó en mis piernas y un fuerte dolor atacó mi pecho, caí desmayado del dolor.


The night was dark and the sky was blue
Down in the alley and an ice wagon flew
Somebody screamed
You should've heard what I've seen

Desperté con un fuerte dolor de cabeza y la mano curada. Mi posición fetal daba señales de un frío asfixiante, casi asesino. La gente pasaba y me miraba con desconfianza. Alguien a quien tenía años de no ver me reconoció y por un momento juré que se acercaría a ayudarme pero le ganó el grandulón de zapatos lustrados y saco de solapas anchas que me auxilió. -Te estuvimos buscando toda la noche, me dijo. -Alguien entró en tu oficina, hurgó entre tus papeles pero no se llevó nada; sólo revolvió tus pertenencias personales y robó algo de tu ropa. Te creíamos muerto. Tu habitación está llena de sangre  y lo único que encontramos fueron unos aretes negros sobre la cama.


Oh! you boy, don't you understand?

No hay comentarios:

Publicar un comentario