martes, 17 de enero de 2012

Apuntes sobre los cuadernos...

"La artesanía es una manifestación primitiva, amorfa y fetal de lo que algún día -cuando individuos particulares desagregados del todo comiencen a imprimir un sello personal a esos objetos en los que volcarán una intimidad intransferible- podrá tal vez acceder a la categoría artística. Que ella truene, prospere y reine en una no debería ennorgullecer a nadie y menos a los pretendidos patriotas. Porque la prosperidad de la artesanía -esa manifestación de lo genérico- es signo de atraso o regresión, inconsciente voluntad de no avanzar en ese torbellino demoledor de fronteras, de costumbres pintorescas, de color local, de diferencias provinciales y espíritu campaneril, que es la civilización. Ya sé que usted, señora patriota, señor patriota, usted la odia, si no la palabra, el contenido de esa palabra demoledora. Es su derecho. También lo es, mío, amarla y defenderla contra viento y marea aun a sabiendas de que el combate es difícil y de que puedo hallarme -los signos son múltiples- en el bando de los derrotados. No importa. Ésa es la única forma de heroísmo que nos está permitida a los enemigos del heroísmo obligatorio: morir firmando con nombre y apellidos propios, tener una muerte personal.

Sépalo de una vez por todas y horrorícese: la única patria que reverencio es la cama que holla mi esposa: Lucrecía y, su cuerpo soberbio, la única bandera o enseña patria capaz de arrastrarme a los más temerarios combates, y el único himno que me conturba hasta el sollozo son los ruidos que esa carne amada emite, su voz, su risa, su llanto, sus suspiros, y, por supuesto (tápese los oídos y la nariz) sus hipos, eructos, pedos y estornudos. ¿Puedo o no puedo ser considerado un verdadero patriota, a mi manera?

4 comentarios:

  1. mira nada más ... eso lo tengo subrayado ...

    ResponderEliminar
  2. ¿A poco no es de una belleza consumada ese fragmento...? Además me identifico totalmente con él; su devoción, su emoción y su manera patriótica de rendirle tributo a la mujer de sus amores... Como me flechaste con este libro y contigo!

    ResponderEliminar